EL OJO CRITICO
FIVE NIGHTS AT FREDDY’S 2 (2025)
REPARTO: JOSH HUTCHERSON, PIPER RUBIO, ELIZABETH LAIL, FREDDY CARTER, THEODUS CRANE, WAYNE KNIGHT, McKENNA GRACE, SKEET ULRICH, MATTHEW LILLARD, AUBREY BROCKWELL, KATELYN EDRINGTON
DIRECTORA: EMMA TAMMI
MÚSICA: THE NEWTON BROTHERS
PRODUCTORA: UNIVERSAL PICTURES, BLUMHOUSE PRODUCTIONS
DURACIÓN: 103 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Con Five Nights at Freddy’s 2 queda definitivamente claro que el problema no era coyuntural ni fruto de un mal primer intento. La secuela confirma que estamos ante una adaptación que no comprende los mecanismos básicos del terror ni muestra el menor interés por construir suspense, atmósfera o, sencillamente, un relato que se sostenga por sí mismo. El miedo brilla por su ausencia, pero lo más grave es que tampoco hay tensión, ese mínimo indispensable para que el género funcione.
Desde sus primeros minutos, la película se instala en una apatía difícil de remontar. No hay una estructura narrativa reconocible ni una progresión dramática que permita implicarse en lo que ocurre. Las escenas se encadenan de manera arbitraria, como piezas mal ensambladas de un puzle sin imagen de referencia. Todo resulta confuso, errático y carente de propósito, dando lugar a una experiencia dispersa y agotadora.
Los personajes no ayudan a mejorar el conjunto. Son figuras planas, intercambiables, sin recorrido ni evolución. Da igual lo que les suceda porque la película nunca se detiene en definir quiénes son, qué desean o por qué deberíamos preocuparnos por ellos. Las interpretaciones, lejos de compensar estas carencias, se limitan a sobrevivir dentro de un guion endeble, plagado de incoherencias, agujeros narrativos y soluciones forzadas que rompen cualquier posible implicación del espectador.
En este sentido, Five Nights at Freddy’s 2 funciona como comida rápida cinematográfica: un producto industrial, impersonal y diseñado sin el menor cuidado artístico. No funciona como película de terror, no destaca como entretenimiento y tampoco logra justificarse como adaptación cinematográfica con entidad propia. Es un filme vacío, fácilmente olvidable y profundamente fallido en casi todos sus frentes.
Ahora bien, la experiencia dependerá en gran medida del tipo de espectador. Si te gustó la película de 2023, aquí encontrarás prácticamente lo mismo. Y eso puede ser una buena o mala noticia según las expectativas. Quien acuda únicamente en busca de referencias al universo del videojuego, de guiños al lore y de la aparición de los animatrónicos —bien resueltos a nivel visual, todo sea dicho— probablemente salga satisfecho. Para ese público, las carencias narrativas pasarán a un segundo plano.
Para el resto, el menú no varía: sobresaltos previsibles, drama familiar sin desarrollo real, giros sostenidos por conveniencias de guion y un terror muy rebajado, con violencia y muertes cuidadosamente dosificadas para no incomodar demasiado a su público objetivo. Hay algún momento aislado que funciona de manera aceptable —como la escena del río—, pero son excepciones dentro de un conjunto plano y previsible.
En definitiva, Five Nights at Freddy’s 2 es un encargo con un objetivo muy concreto y poco más. Cumple, en el mejor de los casos, como producto pensado para fans, pero fracasa como película. Y quizá por eso no merece una disección más extensa: no hay mucho que rascar en una propuesta que nunca aspiró a ser algo más.


Si la primera la encontré mediocre, esta pasa a ser horrible. La historia es repetitiva, no hay si terror, suspense, ni nada que se le asemeje, solo sirve para mostrar la versión robotizada del pollo, el oso, la liebre y el zorro tuerto de la primera entrega; y lo que es peor amenazan con una tercera entrega.
ResponderEliminar