EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

 EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

A veces basta una frase dicha en el lugar adecuado para que el pasado vuelva a asomar, incluso cuando nadie lo ha llamado. Natalie Portman lo comprobó estos días en el Festival de Sundance, donde acudió a presentar The Gallerist, el nuevo largometraje de Cathy Yan que protagoniza junto a Jenna Ortega. Sus palabras, centradas en una vieja herida de la industria cinematográfica, terminaron reabriendo otra, mucho más personal, que llevaba casi dos décadas dormida.

Durante su encuentro con la prensa, Portman volvió a mostrar su malestar con la Academia de Hollywood por la escasa presencia femenina en las nominaciones a mejor dirección de los Premios Oscar. Este año, recordó, solo Chloé Zhao aparece en la categoría, una situación que la actriz considera injustificable. “Muchas de las mejores películas que he visto este año fueron hechas por mujeres”, afirmó, antes de enumerar varios títulos que, a su juicio, merecían un lugar en la conversación.

Entre ellos citó Sorry, Baby de Eva Victor, La chica zurda de Tsou Shih-Ching, Hedda de Nia DaCosta, El testamento de Ann Lee de Mona Fastvold y Belén, la segunda película dirigida por Dolores Fonzi. Fue precisamente este último nombre el que activó la memoria colectiva, especialmente en Argentina, donde el público celebró que una figura como Portman alabara el trabajo de una cineasta local.

Sin embargo, el eco no se quedó solo en el terreno cinematográfico. Para muchos, el gesto tenía una carga simbólica inesperada. Portman y Fonzi habían sido enfrentadas por la prensa rosa en 2006, cuando el entonces romance entre la actriz estadounidense y Gael García Bernal se rompió en medio de rumores que vinculaban al actor mexicano con la intérprete argentina. Ambos se conocían desde años atrás, tras coincidir en el rodaje de Vidas privadas (2001), y los medios construyeron un relato de tensión que ocupó titulares durante meses.

Según aquellas informaciones, Portman llegó a viajar a Buenos Aires para encarar a Fonzi, un episodio que la actriz argentina siempre ha relativizado. “Fue más escandaloso lo que se armó alrededor de lo que fue en verdad”, declaró tiempo después, negando que se produjera ninguna agresión. Lo cierto es que la relación entre Portman y García Bernal terminó de forma abrupta y, dos años más tarde, en 2008, el actor mexicano inició una relación formal con Fonzi. Fueron pareja hasta 2014 y tuvieron dos hijos durante esos años.

Dieciocho años después, lejos de cualquier ajuste de cuentas o reproche público, Portman ha contribuido, quizá sin pretenderlo, a dar visibilidad al trabajo de Fonzi como directora. Un gesto sencillo, pronunciado en defensa del cine hecho por mujeres, que ha sido leído como una forma de cierre elegante para una historia que durante demasiado tiempo fue narrada desde el ruido y no desde las películas.



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