"DIRTY DANCING", 40 AÑOS DESPUÉS TENDRA UNA NUEVA SECUELA.

 "DIRTY DANCING", 40 AÑOS DESPUÉS TENDRA UNA NUEVA SECUELA.

Hay películas que no envejecen: se transforman en recuerdo colectivo. Dirty Dancing es una de ellas. Cuatro décadas después de su estreno, el fenómeno romántico que convirtió a Patrick Swayze y Jennifer Grey en iconos generacionales volverá a la gran pantalla con una secuela inesperada impulsada por Lionsgate. Y lo hará regresando a su corazón original: Frances “Baby” Houseman.

Jennifer Grey retomará el personaje que marcó su carrera y la memoria de millones de espectadores. No solo volverá delante de la cámara, sino que también ejercerá como productora ejecutiva junto a Jonathan Levine, en un proyecto concebido con especial cuidado hacia el legado del film original. La producción estará supervisada por Nina Jacobson y Brad Simpson, responsables de la saga Los juegos del hambre, mientras que el guion correrá a cargo de Kim Rosenstock, nominada al Emmy y al Globo de Oro.

Para Grey, el regreso no es un simple ejercicio de nostalgia. La actriz ha confesado que Baby ha sido siempre una presencia constante en su vida, una figura que la ha acompañado tanto como al público que creció con la película. Durante años se preguntó quién sería esa joven idealista décadas después, cómo habría evolucionado su mirada sobre el amor, la libertad y el mundo. Encontrar el equipo adecuado para responder a esas preguntas ha sido un proceso largo, pero, según sus propias palabras, la espera está a punto de dar frutos.

La película original, dirigida por Emile Ardolino y escrita por Eleanor Bergstein, se estrenó en 1987 y se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural. Más allá de su historia romántica, su música y sus coreografías, Dirty Dancing capturó un espíritu generacional difícil de replicar. Junto a Grey y Swayze, el reparto incluía a Jerry Orbach y Cynthia Rhodes, completando un conjunto que quedó grabado en la historia del cine popular.

Su impacto se extendió más allá del largometraje: una serie de televisión en 1988, múltiples formatos televisivos inspirados en su universo y una precuela ambientada en Cuba, Dirty Dancing: Havana Nights (2004), protagonizada por Diego Luna. Sin embargo, ninguna de estas extensiones logró ocupar el mismo lugar que la película original.

La confirmación definitiva de su estatus llegó en 2024, cuando Dirty Dancing fue seleccionada para su preservación en el Registro Nacional de Cine de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso, en reconocimiento a su valor cultural, histórico y estético.

Ahora, cuarenta años después, el baile continúa. No como una repetición, sino como una conversación con el tiempo. La gran pregunta ya no es si Baby volverá a bailar, sino qué ha aprendido desde entonces… y qué está dispuesta a defender cuando la música vuelva a sonar.



Comentarios

  1. La primera se podía ver, la segunda totalmente prescindible y esta tercera....

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