BRENDAN FRASER Y RACHEL WEISZ CONFIRMAN SU REGRESO A LA FRANQUICIA DE "LA MOMIA".

 BRENDAN FRASER Y RACHEL WEISZ CONFIRMAN SU REGRESO A LA FRANQUICIA DE "LA MOMIA".

En algún punto entre la nostalgia industrial y el impulso por reinventar viejos mitos, el universo de La momia vuelve a desplegarse en dos direcciones muy distintas, casi como si el propio cine dudara entre mirar hacia atrás o lanzarse a lo desconocido.

Por un lado, emerge una propuesta de aroma incierto: La momia de Lee Cronin, un proyecto que, más allá de su título deliberadamente extraño, encuentra en la presencia de Laia Costa uno de sus mayores focos de interés. Hay algo intrigante en esta versión, no tanto por lo que promete —de momento difuso— sino por lo que sugiere: una reinterpretación posiblemente más íntima o desmarcada del espectáculo clásico. Cronin, que ya jugó con la fisicidad del horror en su incursión en el universo de Posesión infernal, podría aquí tensar el mito hacia terrenos menos complacientes.

Pero mientras esa incógnita toma forma, la maquinaria de Universal Pictures avanza en paralelo con una estrategia mucho más reconocible: recuperar aquello que funcionó. Así, La momia 4 se perfila como un regreso directo a la saga que, a finales de los noventa, convirtió a Brendan Fraser y Rachel Weisz en rostros inseparables del cine de aventuras. Bajo la sombra aún alargada de Stephen Sommers, las dos primeras entregas definieron un tono ligero, dinámico y consciente de su propia herencia pulp.

El tropiezo de la tercera parte —con Rob Cohen al mando y Maria Bello sustituyendo a Weisz— parece ahora un capítulo que la nueva entrega prefiere ignorar. En su lugar, el proyecto apuesta por recomponer el núcleo emocional de la saga: Fraser como el carismático Rick O’Connell y Weisz retomando a Evelyn, como si el tiempo no hubiera pasado.

A esta ecuación se suma el regreso de John Hannah, recuperando a ese Jonathan siempre al borde del desastre, cuya torpeza formaba parte esencial del equilibrio entre aventura y comedia. Completa así un trío que no solo definió una franquicia, sino una forma de entender el entretenimiento.

Tras las cámaras, Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett —el tándem conocido como Radio Silence— asumen el reto de revitalizar la saga, respaldados por su experiencia reciente resucitando otras franquicias.

Dos caminos, en definitiva: uno que busca reinterpretar el mito desde una mirada contemporánea y otro que abraza sin complejos el poder de la memoria. Entre ambos, La momia vuelve a levantarse, una vez más, de entre las arenas del tiempo.



Comentarios

  1. Los tres reunidos de nuevo y espero que sin hijo, siempre fue un lastre para esta pelicula y lo fue para La mascara del zorro; ahora bien veremos como responde Fraser con su sobrepeso para una pelicula de este tipo.

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