PRIMATE (2025)

 EL OJO CRITICO



PRIMATE (2025)
REPARTO: JOHNNY SEQUOYAH, JESSICA ALEXANDER, KEVIN McNALLY, TROY KOTSUR, KAE ALEXANDER, GIA HUNTER, VICTORIA WYANT, BENJAMIN CHENG, CHARLES MANN, TIENNE SIMON, STUART WHELAN, ALBERT MAGASHI
DIRECTOR: JOHANNES ROBERTS
MÚSICA: ADRIAN JOHNSTON
PRODUCTORA: PARAMOUNT PICTURES
DURACIÓN: 89 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Desde su planteamiento inicial, Primate (2025) deja claro que no pretende jugar al despiste. El desenlace está escrito desde el primer plano y la película no hace el menor esfuerzo por ocultarlo. Esa honestidad, casi brutal, define toda la propuesta: un artefacto diseñado para funcionar, no para trascender. No hay falsas promesas ni giros engañosos, solo una carrera directa hacia el entretenimiento más elemental. Y, en justicia, cumple con ese cometido sin estancarse ni dilatar su metraje más de lo necesario.

Cuando la película entra en materia, el engranaje empieza a girar con cierta eficacia. El ritmo se afila, la tensión se sostiene y la violencia aparece medida, sin aspavientos ni excesos que la vuelvan caricaturesca. Hay un trabajo sorprendentemente sólido en los efectos especiales, combinando recursos prácticos y digitales con una inteligencia que evita la sensación de artificio. La puesta en escena sabe cuándo mostrar y cuándo sugerir, logrando que el peligro resulte tangible y que el espectáculo no pierda consistencia técnica.

El problema es todo lo que rodea a ese núcleo funcional. El arranque es especialmente endeble: una introducción de personajes apoyada en dinámicas adolescentes previsibles, diálogos sin peso y figuras intercambiables que no generan ni empatía ni rechazo. No se trata de exigir profundidad psicológica, pero sí cierta gracia o carisma mínimo que justifique el tiempo invertido en conocerlos. Aquí, ese tramo inicial se siente como un trámite torpe que retrasa lo verdaderamente interesante.

A lo largo del metraje, el guion se apoya además en una serie de conveniencias narrativas difíciles de ignorar. Algunas decisiones de los protagonistas desafían la lógica más básica y parecen existir únicamente para estirar el conflicto. A ello se suma una sensación persistente de mundo congelado: los personajes fuera de plano parecen suspendidos en el tiempo, rompiendo la coherencia interna del relato y erosionando la credibilidad del conjunto.

En el apartado visual, la fotografía de los paisajes de Hawái cumple su función estética, aunque más por la fuerza inherente de la localización que por una mirada cinematográfica especialmente elaborada. Todo está al servicio de la claridad y el ritmo, sin intención de construir una identidad propia.

Primate es, en definitiva, una película consciente de su lugar: ligera, palomitera, eficaz durante hora y media. Divierte, se deja ver con facilidad y se olvida con la misma rapidez. Un pasatiempo honesto, tan disfrutable como menor.


Comentarios

  1. Se dice que el chimpancé es el simio mas inteligente que hay en la faz de la tierra, que es muy similar al hombre, pero también es el mas violento de los simios, y puede que psicológicamente sea el mas semejante al hombre, pues imaginémonos a uno de esta especie infectado por la rabia. Muchos altibajos, a ratos se hace cansina, consiguiendo los mejores momentos en la parte final del film, cuando los personajes salen de la piscina que les sirve de refugio de la bestia. Hay dos muertes que realmente están bien realizadas y resultan impactantes. Distraída.

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