LIAM HEMSWORTH Y DIANE WIEST PROTAGONIZARAN EL NUEVO FILM DE PAUL SCHRADER.
Hay cineastas que regresan una y otra vez a las mismas obsesiones, no por repetición, sino por necesidad. Paul Schrader es uno de ellos. En Non Compos Mentis, su nuevo thriller erótico que comenzará a rodarse esta primavera en Nueva York, vuelve a sumergirse en ese territorio donde deseo, culpa y poder se entrelazan hasta volverse indistinguibles.La premisa parte de una fractura íntima: dos hermanos criados en el privilegio deben afrontar el deterioro cognitivo de su madre. Uno, abogado sofisticado en Manhattan; el otro, heredero corporativo de carácter implacable. La enfermedad materna no solo erosiona la estabilidad familiar, sino que expone tensiones latentes que pronto encontrarán una vía de escape peligrosa. El abogado inicia un romance con una mujer más joven, y ese vínculo —más obsesivo que liberador— desata un triángulo cargado de traición, pulsión y ambición económica.
Schrader, nominado al Oscar y autor de títulos como First Reformed, The Card Counter o Master Gardener, ha definido la película como una exploración de la ilusión del control. En su universo, los personajes suelen creer que dominan su destino hasta que el deseo revela su naturaleza corrosiva. Aquí, el erotismo no parece un adorno estilístico, sino un catalizador dramático: lo íntimo convertido en campo de batalla.
El reparto refuerza esa promesa de intensidad. Liam Hemsworth, en una etapa de transición hacia registros más oscuros; Caleb Landry Jones, actor de magnetismo inquietante y premio en Cannes; Sarah Pidgeon, recién salida del reconocimiento teatral en Broadway; y Dianne Wiest, doble ganadora del Oscar, cuya sola presencia aporta una densidad emocional difícil de igualar. La combinación sugiere un choque generacional y temperamental que puede dinamitar la pantalla.
La producción corre a cargo de David Gonzales, colaborador habitual de Schrader, con Nadine de Barros como productora ejecutiva para Fortitude Films, que presentará el proyecto en el próximo European Film Market. Todo apunta a una obra de escala contenida pero de combustión interna intensa, fiel al estilo austero y moralmente incómodo del director.
En manos de Schrader, el thriller erótico rara vez es un ejercicio de provocación superficial. Es, más bien, un estudio sobre la fragilidad humana cuando el deseo y la ambición se confunden con identidad. Non Compos Mentis promete seguir esa senda: elegante en la forma, perturbadora en el fondo, y dispuesta a recordarnos que el verdadero peligro no siempre está en el otro, sino en aquello que creemos poder controlar.

El hermano de Chris Hemsworth, un actor resultón sobretodo en cine de acción.
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