LA META ES EL AMOR (2026)

 EL OJO CRITICO



LA META ES EL AMOR (2026)
REPARTO: KELLY ROWLAND, METHOD MAN, ROBIN THEDE, ANNIE GONZALEZ, DENNIS HAYSBERT, MATT WALSH, DeVAUGHN NIXON, RYAN JAMAAL SWAIN, CHRIS KAPELERIS, MELANIE LEISHMAN, DANIEL MALIK, CARLOS GONZALEZ-VIO
DIRECTOR: LINDA MENDOZA
MÚSICA: DARA TAYLOR
PRODUCTORA: AMAZON MGM STUDIOS
DURACIÓN: 93 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
La meta es el amor (Relationship Goals, 2026) se presenta como una comedia romántica contemporánea, ligera en apariencia, pero con una clara vocación por retratar las contradicciones sentimentales de una generación que ha aprendido a amar a través de pantallas, métricas emocionales y expectativas prefabricadas. La película parte de un punto reconocible —la búsqueda de la pareja “perfecta” en la era digital— para construir un relato que, sin revolucionar el género, sí sabe observarlo con cierta lucidez.

La historia gira en torno a dos personajes que creen tener muy claro lo que quieren en una relación… hasta que la realidad se empeña en desmontar cada una de sus certezas. El guion juega con los códigos habituales del romance moderno —citas fallidas, malentendidos, ironía defensiva, miedo al compromiso—, pero acierta al no convertirlos en simple caricatura. Aquí el humor nace más de la incomodidad emocional que del chiste fácil, y eso le da al conjunto un tono cercano y honesto.

Uno de los mayores aciertos de La meta es el amor es su mirada sobre la autoexigencia sentimental. La película entiende que muchas relaciones fracasan no por falta de amor, sino por exceso de expectativas: listas interminables de requisitos, comparaciones constantes y la obsesión por alcanzar una supuesta “meta” emocional. En ese sentido, el filme funciona casi como un comentario generacional sobre la dificultad de vivir el presente cuando todo parece medirse en términos de éxito o fracaso.

Las interpretaciones sostienen con solvencia el relato, especialmente en los momentos más íntimos, donde la película se permite bajar el ritmo y observar a sus personajes sin prisas. No todos los diálogos brillan por igual, y en ocasiones el guion subraya demasiado sus intenciones, pero cuando confía en el silencio y en los gestos, encuentra sus mejores momentos.

Visualmente, la puesta en escena es funcional, sin alardes, pero coherente con el tono de la historia: urbana, cotidiana, reconocible. La dirección opta por no distraer y dejar que el peso recaiga en los personajes y sus contradicciones.

La meta es el amor no redefine la comedia romántica, pero sí la actualiza con sensibilidad y una mirada empática. Una película consciente de que, a veces, el verdadero objetivo no es llegar a ningún sitio, sino aprender a quedarse.

Comentarios

  1. Comedia romántica fallida, ya que ni consigue hacer reír en ningún momento, ni tan siquiera esbozar una sonrisa, y lo que es peor y es primordial en este tipo de peliculas la pareja protagonista no tiene ningún tipo de química entre ellos, y es más, él resulta antipático. Puede que lo único destacable es la amiga maquilladora de la protagonista a cargo de la actriz Annie Gonzalez.

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