LA MEJOR PELICULA DE ACCION DE LA HISTORIA PARA ARNOLD SCHWARZENEGGER.
Resulta tentador asociar el nombre de Arnold Schwarzenegger únicamente al músculo, la pólvora y las frases lapidarias grabadas a fuego en la cultura popular. Conan, Terminator, Depredador o Mentiras arriesgadas definieron un tipo de cine de acción que parecía hecho a su medida, hasta el punto de que su físico y su voz dejaron de ser un problema para convertirse en una seña de identidad. Pero el propio Schwarzenegger, siempre más reflexivo de lo que muchos creen, sorprende cuando se le pregunta por la mejor película de acción de todos los tiempos.Lejos de elegir alguno de los títulos que cimentaron su leyenda, el actor austriaco apunta directamente a El Padrino, la obra maestra de Francis Ford Coppola. Estrenada cuando él apenas tenía 25 años, la considera imprescindible dentro del género: una película que, más allá de la violencia explícita, entiende la acción desde la construcción de personajes, el conflicto y el poder. Para Schwarzenegger, ahí reside su grandeza. No es casual que recuerde con cariño a Al Ruddy, productor del filme y amigo personal, a quien atribuye algunas de las mejores anécdotas de aquel rodaje mítico.
Paradójicamente, hoy considerada una de las cumbres absolutas del cine, El Padrino nació en un contexto nada ideal. Coppola aceptó dirigirla empujado por dificultades económicas y, aunque coescribió el guion junto a Mario Puzo, ninguno de los dos estaba completamente satisfecho. La solución pasó por incorporar a Robert Towne para pulir el libreto, dando forma definitiva a lo que acabaría siendo un fenómeno cultural y comercial: más de 250 millones de dólares de recaudación y el reconocimiento inmediato de Coppola como uno de los grandes cineastas de su generación.
El ranking personal de Schwarzenegger continúa con una elección menos obvia pero profundamente influyente para él: Westworld (Almas de metal), el wéstern de ciencia ficción dirigido por Michael Crichton. La interpretación de Yul Brynner como una máquina defectuosa dejó una huella directa en su carrera, hasta el punto de inspirar su aproximación al icónico Terminator.
Cierra su particular top tres Sin perdón, el western crepuscular de Clint Eastwood estrenado en 1992. Schwarzenegger no oculta la admiración que siempre sintió por Eastwood, desde mucho antes de llegar a Estados Unidos, destacando su talento integral como director, productor, compositor y actor. Para él, Eastwood representa la figura del cineasta total, un creador sólido y coherente convertido, con el tiempo, en un auténtico genio del cine americano.

Vamos a ver Arnie, en mi modesta opinión, la pelicula de Coppola no es una pelicula de acción; Sin perdón el peor western de Clint Eastwood ya sea como director o como actor; y Almas de metal, bueno lo que se dice acción tampoco lo es.
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