EL OJO CRITICO
LA LEY DE JENNY PEN (2024)
REPARTO: JOHN LITHGOW, GEOFFREY RUSH, NATHANIEL LEES, MAAKA POHATU, THOMAS SAINSBURY, IAN MUNE, GINETTE McDONALD, HOLLY SHANAHAN, BRUCE PHILLIPS, YVETTE PARSONS, IRENE WOOD, HANNAH LYNCH, PAOLO ROTONDO
DIRECTOR: JAMES ASHCROFT
PRODUCTORA: LIGHT IN THE DARK PRODUCTIONS
DURACIÓN: 104 min.
PAÍS: NUEVA ZELANDA
El terror no siempre necesita sombras imposibles ni criaturas sobrenaturales para resultar devastador. A veces basta con un espacio cotidiano, una sensación de encierro y dos intérpretes en estado de gracia. The Rule of Jenny Pen entiende muy bien esa premisa y la explota apoyándose, ante todo, en su apartado actoral. John Lithgow y Geoffrey Rush, dos veteranos capaces de elevar cualquier material, sostienen la película con una intensidad que roza lo incómodo, acompañados por un sólido George Henare que completa un triángulo interpretativo tan inquietante como creíble.
James Ashcroft vuelve a demostrar que le interesa un tipo de horror seco, sin artificios, en el que la violencia se filtra bajo una apariencia de normalidad. Tras el impacto de Atrapados en la oscuridad (Coming Home in the Dark), su segundo largometraje se mueve en coordenadas muy distintas, pero comparte ese gusto por incomodar al espectador desde lo cotidiano. Aquí, el escenario elegido es un geriátrico, un lugar que debería inspirar cuidado y calma, pero que pronto se revela como una cárcel emocional y física.
La historia gira en torno a Stefan Mortensen, un juez veterano cuya carrera se ve abruptamente interrumpida por un derrame cerebral. Su ingreso en una residencia de ancianos marca el inicio de una pesadilla silenciosa, agravada por la presencia de Dave Crealy, un residente de larga estancia que convierte el terror psicológico en su pasatiempo favorito. Su instrumento es una muñeca, Jenny Pen, símbolo perturbador de un poder ejercido desde la humillación y el miedo. El choque entre ambos personajes es inevitable y conduce a un enfrentamiento tan cruel como desesperado.
El planteamiento resulta especialmente eficaz porque juega con una idea devastadora: la falsa creencia de que el encierro es provisional. Como en otros títulos recientes ambientados en residencias, la toma de conciencia de que no hay vuelta atrás se convierte en el verdadero núcleo del horror. Ashcroft maneja bien el ritmo, dejando que la tensión crezca de forma progresiva hasta un clímax que, aunque pueda parecer contenido, resulta coherente con la fragilidad física y emocional de sus protagonistas.
El guion, firmado por Eli Kent y Owen Marshall, vuelve a apostar por personajes rotos, llenos de rencor y odio acumulado, utilizando ese caldo de cultivo para construir una atmósfera asfixiante. The Rule of Jenny Pen no reinventa el género, pero lo aborda con convicción y personalidad, recordándonos que el terror también habita en los lugares donde menos queremos mirarlo. Una propuesta atípica, incómoda y muy recomendable.


Excelente pelicula, que se mueve a medio camino del cine de terror y del suspense; añadiéndole unas gotas de cine de denuncia social. Tanto Geoffrey Rush como John Lithgow están magníficos. Muy recomendable.
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