JODIE FOSTER DEFIENDE SUS ESCENAS EROTICAS SIENDO UNA NIÑA EN "TAXI DRIVER".

 JODIE FOSTER DEFIENDE SUS ESCENAS EROTICAS SIENDO UNA NIÑA EN "TAXI DRIVER".

Antes de convertirse en una de las actrices más respetadas de su generación, Jodie Foster vivió una experiencia tan temprana como decisiva en su carrera. Apenas tenía 12 años cuando Martin Scorsese la eligió para formar parte de Taxi Driver, el retrato urbano protagonizado por Robert De Niro que acabaría marcando un antes y un después en el cine estadounidense de los setenta. El filme se estrenó en 1976, pero su rodaje ya planteó debates incómodos sobre los límites de la interpretación infantil.

Foster daba vida a Iris, una menor atrapada en un entorno de explotación sexual, un papel que despertó las alarmas de la Junta de Educación estadounidense. Aunque la actriz estaba preparada para afrontar todas las escenas previstas, el organismo se negó a conceder el permiso de trabajo necesario, obligando a su entorno a buscar una solución de urgencia. La respuesta fue recurrir a Connie Foster, su hermana mayor, que por entonces tenía 18 años y se encontraba pasando el verano en Nueva York.

La propia Jodie Foster ha recordado recientemente aquel episodio en el podcast Conan O’Brien Needs a Friend, explicando que las escenas más controvertidas no eran especialmente explícitas, pero que existía un temor institucional a que los jóvenes intérpretes confundieran los personajes que encarnaban con su propia identidad. Para poder seguir vinculada al proyecto, la actriz incluso tuvo que contratar a un abogado que acreditara su “competencia” profesional, un requisito tan excepcional como revelador del clima de la época.

El acuerdo final estipuló que cualquier escena con connotaciones sexuales sería rodada por una persona adulta. Así, su hermana asumió esas secuencias concretas, que Foster describe hoy con naturalidad y cierta ironía, minimizando su contenido. Entre bromas compartidas con el presentador, la actriz llegó a comparar ese tipo de imágenes con lo que hoy podría verse, exageradamente, en canales infantiles.

Más allá de la anécdota, Foster ha reflexionado con el paso del tiempo sobre su suerte al haber esquivado abusos más graves dentro de la industria. Reconoce la existencia de microagresiones misóginas, pero también subraya que su temprana nominación al Oscar le otorgó una protección inesperada: el poder suficiente como para que nadie se atreviera a cruzar ciertas líneas.

Hoy, la doble ganadora del Oscar por Acusados y El silencio de los corderos continúa ampliando una filmografía tan sólida como diversa. Próximamente participará en Vida privada, dirigida por Rebecca Zlotowski, y prestará su voz como narradora en el documental 1975: El fin de una era, compartiendo créditos con Oliver Stone, Josh Brolin y Ellen Burstyn. Un recorrido que comenzó demasiado pronto, pero que supo transformar en una carrera marcada por el control, la inteligencia y la resistencia.



Comentarios

  1. No recuerdo que hubieran escenas escandalodas con el papel de Jodie Foster en esta pelicula de Scorsese.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario