EL SUPERGOLPE (1973)

 EL CINE DE LOS AÑOS 70.


EL SUPERGOLPE (1973)
REPARTO: BILLY DEE WILLIAMS, RICHARD PRYOR, PAUL HAMPTON, GWEN WELLES, JANET BRANDT, SID MELTON, WARREN J. KEMMERLING, DAVID HALL, TODD MARTIN, NORMAN BURTON, YVES BARSACQ, MALKA RIBOWSKA
DIRECTOR: SYDNEY J. FURIE
MÚSICA: LALO SCHIFRIN
PRODUCTORA: PARAMOUNT PICTURES
DURACIÓN: 135 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Estrenada en 1973, El supergolpe (Hit!) se inscribe en la corriente tardía del cine de blaxploitation, aunque lo hace desde una posición algo desplazada, casi fronteriza. Dirigida por Sidney J. Furie y protagonizada por Billy Dee Williams, la película propone un relato de venganza de ambición internacional que, pese a sus excesos y desequilibrios, resulta representativo del espíritu convulso y contradictorio del cine estadounidense de la época.

La historia arranca con un golpe emocional directo: el asesinato de la hija del protagonista como consecuencia colateral de una operación antidroga fallida. A partir de ahí, el personaje de Williams, un agente federal afroamericano, emprende una cruzada personal contra una red criminal que opera a ambos lados del Atlántico. El film abandona pronto el realismo urbano para transformarse en una suerte de thriller global que se mueve entre Nueva York, París y Roma, ampliando su escala hasta rozar lo inverosímil.

Billy Dee Williams sostiene la película con una mezcla eficaz de elegancia, carisma y contención. Su presencia, más sobria que la de otros héroes del género, aporta una gravedad que contrasta con el tono a veces errático del conjunto. Furie, por su parte, imprime un estilo visual nervioso, con un montaje agresivo y una puesta en escena que alterna momentos de notable tensión con pasajes confusos, víctimas de una narrativa atropellada.

El supergolpe participa de los códigos del blaxploitation —violencia explícita, corrupción institucional, sexualidad insinuada— pero los diluye en una estructura que aspira a ser más cercana al cine de espionaje que al policial callejero. Esa indefinición es, al mismo tiempo, su mayor debilidad y su rasgo más singular. La película parece debatirse constantemente entre la rabia política y el espectáculo comercial, sin terminar de abrazar por completo ninguno de los dos caminos.

Vista hoy, la cinta funciona como documento de transición. No posee la contundencia icónica de los grandes títulos del género, pero sí una voluntad expansiva que anticipa otros thrillers de venganza más estilizados. Irregular y excesiva, El supergolpe encuentra su interés en esa mezcla imperfecta de duelo íntimo y violencia desbordada, reflejo de un cine que buscaba nuevas formas de representación sin haber cerrado aún sus viejas heridas.

Comentarios

  1. Entretenido thriller de accion, que es una vuelto de tuerca sobre el cine de venganzas, pero dándole un aire en cuanto a la planificación del acto, como si estuviéramos viendo una pelicula de atracos.

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