EDWARD BERGER YA TIENE NUEVO PROYECTO PARA CUANDO FINALICE EL RODAJE DE LA PELICULA QUE RUEDA JUNTO A BRAD PITT.
EDWARD BERGER YA TIENE NUEVO PROYECTO PARA CUANDO FINALICE EL RODAJE DE LA PELICULA QUE RUEDA JUNTO A BRAD PITT.
Edward Berger se ha instalado en una velocidad de crucero que pocos cineastas contemporáneos pueden permitirse. Mientras ultima el rodaje de The Riders, su próxima película para A24 con Brad Pitt al frente del reparto, el director alemán ya prepara su siguiente salto: Stradivarius, un ambicioso drama de época que Netflix ha incorporado a su catálogo de proyectos prioritarios.La película, aún en fase avanzada de desarrollo, estará ambientada en el norte de Italia durante el siglo XVIII y se adentrará en un territorio tan exquisito como despiadado: la rivalidad entre los grandes maestros constructores de violines. Lejos del simple biopic, la historia explorará la obsesión, la competencia y la búsqueda casi mística del instrumento perfecto. El guion corre a cargo de Itamar Moses, dramaturgo ganador del premio Tony y guionista con experiencia en televisión de prestigio, como Boardwalk Empire.
Stradivarius se suma a una filmografía futura tan prometedora como inestable. Berger figura también como director de una película sobre Evan Gershkovich, el primer periodista estadounidense detenido en Rusia desde la Guerra Fría, un proyecto impulsado por Amazon/MGM que ha quedado en pausa después de que el propio Gershkovich negara haber autorizado la adaptación de su historia. Un contratiempo serio que ha dejado el filme en un limbo creativo y legal.
No es el único título envuelto en incertidumbre. Berger continúa vinculado a una nueva entrega de Jason Bourne, un encargo de alto perfil que permanece sin calendario definido, y a un drama de ciencia ficción con viajes en el tiempo protagonizado por Austin Butler. En este último caso, la saturada agenda del actor apunta a un desarrollo a largo plazo, si llega a concretarse.
Este encadenamiento de proyectos responde a un ascenso meteórico iniciado con Sin novedad en el frente, la epopeya bélica producida por Netflix que arrasó en los Oscar de 2022 con cuatro estatuillas y situó a Berger en el centro del radar internacional. Le siguió Cónclave, un tenso drama ambientado en el Vaticano que acumuló ocho nominaciones al Oscar, incluida la de mejor película, confirmando que su éxito no había sido coyuntural.
No todo, sin embargo, ha sido una línea ascendente. Ballad of a Small Player, su incursión en el drama sobre el mundo del juego, se saldó con una recepción tibia y evidenció los riesgos de una carrera acelerada. Aun así, el balance sigue siendo claramente favorable.
Con Stradivarius, Edward Berger parece decidido a combinar ambición artística y músculo industrial, apoyándose de nuevo en una plataforma global. El reto ya no es demostrar talento, sino elegir bien dónde poner el siguiente paso. Y, por ahora, todo indica que el director alemán no tiene ninguna intención de frenar.

Este hombre no para, puede que sea consciente que el momento de fama puede ser pasajero.
ResponderEliminar