"BLANCANIEVES", EL PRECIO DE UN ESPEJO ROTO.

 "BLANCANIEVES", EL PRECIO DE UN ESPEJO ROTO.

Durante meses, Disney defendió que su nueva Blancanieves sería otra pieza reluciente en la maquinaria de remakes que tan buenos resultados le ha dado en la última década. Sin embargo, el reflejo que devolvieron las cifras fue mucho menos amable. Según un informe de Forbes, la producción dirigida por Marc Webb terminó convirtiéndose en una de las apuestas más costosas —y fallidas— del estudio en los últimos años.

El presupuesto real ascendió a 336,5 millones de dólares en gastos brutos, una cifra muy superior a los 270 millones que se habían manejado inicialmente. Si se suman los costes de promoción y distribución, la pérdida estimada ronda los 170 millones. El dato resulta especialmente llamativo si se compara con otras superproducciones del propio estudio: títulos como Rogue One, Guardianes de la Galaxia o la versión en acción real de La Bella y la Bestia —que en 2017 alcanzó los 1.300 millones de dólares— tuvieron costes similares o incluso inferiores, pero un destino comercial radicalmente distinto.

La taquilla fue el primer aviso de que algo no había funcionado. Estrenada en 2025, la película apenas logró recaudar 205 millones de dólares a nivel mundial, muy lejos de las previsiones y claramente insuficiente para amortizar una inversión de tal envergadura. El clásico animado de 1937, piedra fundacional del imperio Disney, no consiguió replicar su magnetismo en esta nueva encarnación.

El reparto tampoco logró blindar el proyecto frente a la tormenta mediática. Rachel Zegler asumió el papel de Blancanieves, mientras que Gal Gadot encarnó a la Reina Malvada. Pero antes incluso del estreno, la conversación pública ya estaba contaminada. Parte del público promovió boicots por las posturas políticas de Gadot; otros cuestionaron las declaraciones de Zegler sobre la película original y sus propias opiniones en el debate cultural contemporáneo. A ello se sumaron las críticas de Peter Dinklage, quien denunció que el proyecto perpetuaba estereotipos relacionados con el enanismo, reabriendo una discusión incómoda para el estudio.

En ese contexto, la película llegó a las salas con un ruido que desbordaba lo estrictamente cinematográfico. Y cuando el boca a boca no logró revertir la tendencia, el resultado fue una recaudación discreta para los estándares de Disney. Tras su breve y decepcionante recorrido en cines, la compañía optó por trasladarla a Disney+ en junio de 2025, con la esperanza de amortiguar el golpe a través del consumo en streaming y reforzar el catálogo de la plataforma.

El caso de Blancanieves deja así una paradoja significativa: uno de los relatos más emblemáticos de la historia del estudio, convertido en una de sus apuestas más caras, terminó siendo también uno de sus tropiezos financieros más sonados. Un recordatorio de que, incluso en un reino acostumbrado a finales felices, el espejo puede devolver una verdad incómoda.



Comentarios

  1. Los rifi-rafes entre Rachel Zegler y Gal Gadot, y el mensaje woke de la pelicula, imagino que influyeron en la respuesta de la gente a la hora de sacar una entrada en los cines.

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