ADAM SANDLER REEMPLAZA A CHRISTIAN BALE EN EL REMAKE DE "EL EMPLEO DEL TIEMPO".
Netflix sigue perfilando uno de sus proyectos dramáticos más interesantes con un cambio de peso al frente de su reparto. Adam Sandler será finalmente el protagonista del remake de Time Out, la nueva película dirigida por Scott Cooper, que continúa adelante tras la salida de Christian Bale, inicialmente vinculado al proyecto. Lejos de suponer un frenazo, el relevo redefine el enfoque de una producción que ahora parece aún más alineada con el tipo de drama íntimo y contenido que Sandler ha sabido explorar en los últimos años.El actor llega a este nuevo reto en un momento especialmente sólido de su carrera. Tras recibir elogios por su papel secundario en Jay Kelly, de Noah Baumbach, y confirmar su enorme tirón popular con el éxito en streaming de Terminagolf 2, Sandler vuelve a demostrar que su figura va mucho más allá de la comedia que lo convirtió en estrella. Su trayectoria dramática —con títulos como Punch-Drunk Love, Uncut Gems, The Meyerowitz Stories o Hustle— avala una capacidad interpretativa que encaja de forma natural con el universo áspero y humano de Scott Cooper. El propio Sandler bromeó recientemente con su futuro profesional al asegurar que piensa rodar “al menos 50 películas más antes de morir, y al menos 25 de ellas serán buenas”, una declaración que, en este contexto, suena menos a chascarrillo y más a convicción.
Time Out será una reinterpretación de El empleo del tiempo, la aclamada película dirigida por Laurent Cantet en 2001. La historia se adentra en la vida de un hombre que, tras perder su trabajo, decide ocultar la verdad a su entorno más cercano. Lo que comienza como una pequeña mentira destinada a proteger las apariencias se transforma progresivamente en una espiral de aislamiento, tensión y peligro, revelando el peso psicológico y moral de una identidad construida sobre el engaño.
Con Sandler al frente y Cooper en la dirección, el proyecto apunta a un retrato sobrio y profundamente humano, centrado en la fragilidad masculina, la presión social y el miedo al fracaso. Un terreno incómodo, silencioso y cotidiano donde, precisamente, ambos cineastas parecen moverse con mayor lucidez.

Es como reemplazar un león por una ardilla. 🤣🤣
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