PETER JACKSON EXPLICA PORQUE LLEVA DOCE AÑOS SIN RODAR UNA PELICULA.
Durante años, el silencio creativo de Peter Jackson en el cine de ficción fue interpretado como una elección, casi como un retiro voluntario tras cerrar su vínculo con la Tierra Media. Sin embargo, la razón era mucho más íntima y dolorosa. La ausencia de Andrew Lesnie, su director de fotografía de confianza, dejó un vacío imposible de ocupar y terminó marcando una pausa que se prolongó más de una década.Lesnie no fue solo un colaborador habitual. Desde La Comunidad del Anillo, su mirada visual se convirtió en una extensión natural del imaginario de Jackson. Juntos construyeron mundos, discutieron encuadres, luces y texturas con la intensidad de quienes se conocen de memoria. La relación se extendió a seis películas, entre ellas King Kong y la trilogía de El Hobbit, hasta que la muerte del director de fotografía quebró algo más que una alianza profesional. Para Jackson, trabajar sin él significaba traicionar una forma de entender el cine.
Esa herida creativa es la que el propio cineasta explica hoy en un mensaje que precede a las proyecciones de la reedición de El retorno del Rey. Allí reconoce que no volvió al drama porque hacerlo implicaba aceptar un rodaje sin Andrew. “Era como un hermano”, confiesa, subrayando que el cine, para él, siempre fue también una cuestión de lealtad.
Aun así, el tiempo parece haber hecho su trabajo. Jackson asegura que el regreso está cada vez más cerca y que ya se encuentra desarrollando tres guiones distintos. Entre ellos asoma un proyecto largamente esperado: la continuación de Las aventuras de Tintín, concebida originalmente como secuela directa de la película dirigida por Steven Spielberg en 2011.
Su trayectoria reciente, centrada en El Hobbit, fue un éxito comercial indiscutible, aunque nunca alcanzó la reverencia crítica reservada a El Señor de los Anillos. Desde 2014, su filmografía de ficción quedó en suspenso, convertida en una promesa latente que hoy empieza a tomar forma.
“Volver al drama es solo cuestión de tiempo”, afirma Jackson. No como una estrategia industrial ni como una nostalgia calculada, sino como el cierre de un duelo creativo que necesitaba ser atravesado antes de levantar de nuevo la cámara.

La verdad es que se nota la ausencia de un director talentoso en una época tan aciaga en calidad cinematográfica como la actual. Espero que su regreso este próximo.
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