MARGARET QUALLEY ENTRE SERPIENTES EN SU NUEVO PROYECTO.

 MARGARET QUALLEY ENTRE SERPIENTES EN SU NUEVO PROYECTO.

Tras años de proyectos encallados y batallas perdidas en los despachos, Jeff Nichols vuelve por fin a ponerse detrás de la cámara con una película que parece hecha a la medida de su universo creativo. El cineasta estadounidense ya tiene luz verde para King Snake, un inquietante relato de horror gótico sureño cuyo rodaje arrancará este próximo mes de abril en Arkansas.

El director de Take Shelter y Mud regresa a territorios que conoce bien, tanto geográficos como emocionales, y lo hace acompañado de su actor fetiche, Michael Shannon, presente en toda su filmografía. A ellos se suman Margaret Qualley y Drew Starkey, encargados de dar vida a una joven pareja que hereda una granja marcada por un pasado oscuro y perturbador. Lo que en principio parece una oportunidad de empezar de nuevo se convierte pronto en una pesadilla, cuando el peso de antiguos pecados y fuerzas sobrenaturales emerge del paisaje rural para enfrentar a los protagonistas a una lucha brutal entre el bien y el mal.

Nichols volverá a contar con Adam Stone, su director de fotografía habitual, una colaboración que garantiza la continuidad estética de su cine: atmósferas densas, paisajes cargados de amenaza latente y una puesta en escena donde el silencio y la espera resultan tan inquietantes como el estallido del horror. Todo apunta a que King Snake combinará el terror visceral con la sensibilidad poética y humanista que define su obra.

El anuncio del proyecto ha sido recibido con entusiasmo entre los seguidores del cine independiente norteamericano, especialmente tras conocerse las dificultades que Nichols ha atravesado en los últimos años para levantar nuevas películas. Michael Shannon lo resumía recientemente con cierta amargura: pese a haber firmado seis largometrajes de enorme solidez artística, algunos de ellos verdaderamente notables, el director sigue encontrando enormes obstáculos para conseguir financiación, una paradoja difícil de entender en el panorama actual del cine estadounidense.

Después del discreto recorrido comercial de The Bikeriders. La ley del asfalto, que no logró recuperar su presupuesto en taquilla, King Snake se perfila como un regreso a un cine más íntimo y oscuro, donde Nichols parece moverse con mayor libertad. Un proyecto que promete terror, sí, pero también mirada autoral, arraigo al territorio y una exploración moral tan inquietante como profundamente humana.



Comentarios

  1. La última pelicula de serpientes que vi y ya hace un montón de años, fue Serpientes en el avión, que la encontré muy divertida y entretenida.

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