LA CASA DONDE FALLECIERON GENE HACKMAN Y SU ESPOSA SE PONE A LA VENTA.

 LA CASA DONDE FALLECIERON GENE HACKMAN Y SU ESPOSA SE PONE A LA VENTA.

Lejos del ruido de Hollywood y de las alfombras rojas que marcaron buena parte de su carrera, Gene Hackman eligió Santa Fe, en Nuevo México, como refugio definitivo. Allí, en una extensa finca arbolada situada al norte del centro histórico de la ciudad, se alza la vivienda donde el actor pasó sus últimos años y que ahora ha salido al mercado inmobiliario, según ha avanzado The Wall Street Journal.

La propiedad, integrada en la urbanización privada The Summit, ocupa una parcela de unas 22 hectáreas y cuenta con una superficie construida de aproximadamente 1.200 metros cuadrados. Se trata de una residencia de seis dormitorios repartidos entre la casa principal y una vivienda de invitados independiente, concebida como un espacio autónomo dentro del conjunto.

Hackman y su esposa, la pianista Betsy Arakawa, adquirieron la casa en los años noventa, cuando el edificio original, levantado en la década de 1950, presentaba un notable deterioro. En lugar de optar por la demolición, el matrimonio decidió transformarla por completo mediante una ambiciosa reforma. Se eliminaron muros, se incorporaron grandes ventanales y puertas francesas, y se buscó potenciar la entrada de luz natural, dando forma a un hogar de líneas contemporáneas con guiños rústicos, visible en las vigas de madera expuestas y los muros de piedra.

La residencia principal dispone de tres dormitorios y un estudio que Hackman utilizaba como taller de pintura, una de sus grandes pasiones tras retirarse del cine en 2004, después de Bienvenido a Mooseport. El conjunto se completa con una piscina, un putting green, un jacuzzi cubierto por una pagoda y amplias zonas exteriores rodeadas de vegetación.

El pasado 26 de febrero, la vivienda se convirtió en escenario de una tragedia. En su interior fueron hallados los cuerpos momificados del actor, su esposa y uno de los perros del matrimonio. Las investigaciones apuntaron a que Arakawa falleció primero a causa de hantavirus, una enfermedad poco frecuente asociada a la exposición a excrementos de roedores, de los que se encontraron indicios en la propiedad. Las imágenes grabadas por la policía mostraban una casa descuidada, con objetos y ropa acumulados, muy alejada del aspecto actual tras haber sido preparada profesionalmente para su venta.

Todos los efectos personales han sido retirados y el inmueble se ofrece con un precio inicial de 5,3 millones de dólares. Conscientes del impacto que puede tener el pasado reciente de la casa, los agentes inmobiliarios han optado por una tasación ajustada al mercado, sin incrementar el valor por su vínculo con una figura legendaria del cine.

La finca requiere todavía ciertas labores de mantenimiento, entre ellas la sustitución del tejado, una intervención que será asumida por el patrimonio de Hackman, encargado de gestionar la operación. Una casa marcada por una historia silenciosa, ahora a la espera de un nuevo capítulo.



Comentarios

  1. Es raro que la familia quiera deshacerse de la casa tan pronto, es como si no quisieran tener vínculos con el hogar de Gene Hackman,

    ResponderEliminar

Publicar un comentario