GWYNETH PALTROW FUE DESPEDIDA POR DIVORCIARSE DE CHRIS MARTIN.
La vida personal de Gwyneth Paltrow, durante años expuesta al escrutinio mediático, también tuvo consecuencias silenciosas en su trayectoria profesional. La actriz ha reconocido ahora que uno de los momentos más comentados de su vida privada —su separación de Chris Martin— acabó cerrándole las puertas de un proyecto cinematográfico cuando la atención pública era más intensa.
En una charla distendida con Amy Poehler en el pódcast Good Hang, Paltrow recordó cómo aquel divorcio anunciado en 2014, envuelto en titulares y debates, alteró la percepción que la industria tenía de ella en ese momento. La ruptura con el líder de Coldplay, formulada bajo el ya célebre concepto de “separación consciente”, convirtió a la pareja en tema de conversación global, eclipsando cualquier otra narrativa.
La actriz explicó que, poco después de hacer pública la decisión, estaba vinculada a una película que finalmente no llegó a rodar. No fue una cuestión artística, sino de clima mediático. Según relató, el distribuidor consideró que su presencia podía resultar “demasiado candente” en plena tormenta informativa, una valoración que terminó dejándola fuera del proyecto. Paltrow abordó el episodio con ironía, resumiéndolo como una experiencia tan absurda como reveladora: divorciarse y, al mismo tiempo, perder un trabajo por ello.
En aquel momento, la pareja emitió un comunicado en el que subrayaban que su prioridad eran sus dos hijos y pedían respeto por su intimidad, insistiendo en su voluntad de mantener una relación cordial y privada pese a la separación. Sin embargo, la narrativa pública fue imparable y marcó un antes y un después.
Hoy, con 53 años y una carrera marcada por decisiones poco convencionales, Paltrow mira aquel episodio con distancia. Lejos de ese ruido, se encuentra promocionando Marty Supreme, su nuevo proyecto cinematográfico, en el que interpreta a una antigua estrella de cine que inicia una relación con el personaje encarnado por Timothée Chalamet. Un papel que, de algún modo, dialoga con su propia experiencia: la de una actriz que ha aprendido a convivir con la fama, sus excesos y sus consecuencias.

Pues me parece a mi que el tal Chris Martin como miembro de Coldplay tiene bastante poder en la industria del cine, para conseguir que despidieran a su ex.
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