EL RECORD NEGATIVO QUE OSTENTA STEVEN SPIELBERG DESDE HACE 30 AÑOS.
Pocos nombres despiertan un consenso tan amplio en la historia del cine como el de Steven Spielberg. Su filmografía está marcada por títulos que definieron el espectáculo moderno, desde el terror primario de Tiburón hasta el asombro cósmico de Encuentros en la tercera fase o la emoción íntima de E.T. El extraterrestre. Sin embargo, en mitad de esa trayectoria asociada al cine de aventuras y a la fantasía, hubo una película que supuso un punto de inflexión creativo y personal para el director.Ese giro llegó en 1985 con El color púrpura, un proyecto que Spielberg siempre ha señalado como su primer acercamiento consciente al drama adulto. Adaptación de la novela homónima de Alice Walker, galardonada con el Premio Pulitzer en 1983, la película se adentra en una historia dura y profundamente humana ambientada en el sur de Estados Unidos a comienzos del siglo XX. Su protagonista, Celie, interpretada por una descomunal Whoopi Goldberg, es una mujer negra sometida desde la infancia a abusos sexuales, despojada de sus hijos y obligada a un matrimonio sin amor con un hombre violento y autoritario.
Lejos del espectáculo habitual asociado a su nombre, Spielberg abordó la historia desde una sensibilidad contenida, centrada en el dolor cotidiano, la resistencia silenciosa y la lenta reconstrucción de la dignidad. Esa implicación se reflejó incluso en el plano económico: pese a tener pactado un salario cercano a los 15 millones de dólares, el director renunció a esa cifra para ajustarse al mínimo sindical, unos simbólicos 40.000 dólares, con el fin de no desequilibrar el presupuesto de la producción.
La apuesta resultó rentable. Con un coste aproximado de 15 millones de dólares, El color púrpura logró una recaudación mundial de 142 millones, confirmando que el cine más incómodo y emocional también podía conectar con el gran público. Sin embargo, su paso por la temporada de premios dejó una huella amarga. La película acumuló 11 nominaciones a los Oscar sin lograr una sola estatuilla, estableciendo un récord que todavía se mantiene. Años después, solo El curioso caso de Benjamin Button y El irlandés se acercarían a esa marca, ambas con diez candidaturas fallidas.
El reconocimiento crítico no estuvo exento de polémica. Aunque muchos celebraron la valentía de Spielberg al retratar el racismo, la violencia de género y las cicatrices de la esclavitud, la NAACP acusó al cineasta de perpetuar estereotipos negativos sobre los hombres negros, señalando especialmente la representación de los personajes masculinos como figuras abusivas y opresoras.
El reparto fue uno de los grandes pilares del filme. Junto a Whoopi Goldberg brillaron Margaret Avery, Danny Glover y una joven Oprah Winfrey, en uno de sus primeros papeles destacados en cine. Con guion de Menno Meyjes, El color púrpura permanece como una obra clave dentro de la carrera de Spielberg: una película imperfecta para algunos, discutida para otros, pero esencial para entender el momento en que uno de los grandes arquitectos del cine comercial decidió mirar de frente al drama y a la herida histórica de Estados Unidos.

No deja de ser curioso que una pelicula de Steven Spielberg y nominada a 11 Oscar no sea capaz de ganar ni uno solo, creo que la pelicula se merecía alguno que otro, como por ejemplo en el apartado de la fotografía.
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