EL BOTÍN (2026)

 EL OJO CRITICO

EL BOTÍN (2026)


REPARTO: MATT DAMON, BEN AFFLECK, STEVEN YEUN, TEYANA TAYLOR, SASHA CALLE, CATALINA SANDINO MORENO, SCOTT ADKINS, KYLE CHANDLER, NESTOR CARBONELL, LINA ESCO, SHAWN MICHAEL, DAISUKE TSUJI, JOSE PABLO CANTILLO
DIRECTOR: JOE CARNAHAN
MÚSICA: CLINTON SHORTER
PRODUCTORA: ARTISTS EQUITY
DURACIÓN: 112 min.
PAÍS: ESTADO UNIDOS
Joe Carnahan siempre ha sido un cineasta asociado al nervio, a la acción sudorosa y a los personajes al límite. El botín (2026) encaja sin dificultad en esa filmografía marcada por el caos controlado, los diálogos afilados y una violencia de trazo grueso. Sin embargo, esta nueva incursión en el thriller criminal deja una sensación agridulce: funciona por inercia, pero rara vez sorprende.

La película se articula en torno a un atraco de gran escala que, como manda el género, pronto se tuerce y arrastra a sus protagonistas a una espiral de traiciones, decisiones precipitadas y cuentas pendientes. Carnahan demuestra que sigue sabiendo cómo arrancar con fuerza: el primer acto es seco, directo y eficaz, con una puesta en escena que apuesta por el montaje nervioso y una cámara siempre en movimiento. El problema aparece cuando el relato empieza a estirarse más de la cuenta y a repetir esquemas demasiado familiares.

Narrativamente, El botín no arriesga. Todo lo que sucede se puede anticipar con cierta facilidad, y los giros, aunque bien ejecutados, carecen de verdadera capacidad para descolocar al espectador. El guion confía más en la acumulación de tensión que en la construcción de un conflicto con capas, y eso termina pasando factura. Hay momentos de brillantez aislada —algún enfrentamiento bien medido, un par de escenas de suspense puro—, pero no llegan a cohesionar un conjunto memorable.

Donde la película se sostiene con más solvencia es en su reparto. Carnahan sabe dirigir actores y exprimir sus registros más físicos y desgastados. Los personajes, aun siendo arquetípicos, transmiten cansancio, ambición y una violencia interior creíble. No hay héroes claros, solo supervivientes, y ese tono moralmente turbio es uno de los mayores aciertos del film.

A nivel técnico, El botín es impecable sin ser especialmente inspirada. La fotografía apuesta por tonos apagados y nocturnos, reforzando una atmósfera de peligro constante, mientras que la banda sonora acompaña sin imponerse. Todo está bien engrasado, pero pocas decisiones dejan huella.

En conjunto, El botín es un thriller competente, entretenido y fiel al ADN de su director, pero también una obra menor dentro de su carrera. Se disfruta mientras dura, pero se diluye con rapidez una vez terminada. Carnahan entrega músculo, pero le falta alma para que el golpe sea realmente inolvidable.

Comentarios

  1. La pelicula no esta en sus escenas de acción, sino mas bien en el suspense y la ambigüedad de sus personajes durante todo el metraje, aunque al final una vez resuelto todo el director no sabe como acabar la pelicula. Entretenida no es una gran pelicula pero si una buena pelicula.

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