EL OJO CRITICO
ASESINO (2023)
REPARTO: BRUCE WILLIS, NOMZANO MBATHA, DOMINIC PURCELL, MUSTAFA SHAKIR, ANDY ALLO, FERNANDA ANDRADE, EUGENIA KUZMINA, VANESSA VANDER PLUYM, ANDREA LAREO, CHRISTIAN RODRIGO, BARRY JAY MINOFF
DIRECTOR: JESSE ATLAS
MÚSICA: MARK TEWARSON
PRODUCTORA: SABAN FILMS
DURACIÓN: 87 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Asesino parte de una idea que, sobre el papel, invita a la curiosidad: una tecnología capaz de transferir la conciencia humana a otros cuerpos para ejecutar misiones letales. Un concepto con ecos de ciencia ficción clásica que podría haber servido para explorar dilemas morales, identidad y pérdida de control. Sin embargo, la película opta por un camino mucho más simple y errático, desaprovechando casi todas las posibilidades que su premisa ofrecía.
La narración avanza con dificultad desde sus primeros compases. El guion introduce reglas, personajes y conflictos sin detenerse a darles verdadero peso dramático. La tecnología que articula el relato nunca termina de definirse, y esa falta de claridad contamina toda la estructura: las decisiones carecen de impacto y las escenas se suceden sin generar tensión real. Lo que debería ser el motor del filme se convierte en un recurso confuso, más funcional que estimulante.
En el centro de la historia se encuentra el personaje de Nomzamo Mbatha, que aporta energía y compromiso emocional a una trama que rara vez le devuelve algo a cambio. Su arco dramático, pensado como ancla emocional del relato, se ve lastrado por diálogos pobres y una construcción apresurada que impide que el espectador conecte plenamente con su conflicto.
La presencia de Bruce Willis, utilizada como principal reclamo, resulta tan simbólica como frustrante. Su papel es breve y escasamente desarrollado, con apariciones que parecen concebidas más por obligación contractual que por necesidad narrativa. Saber que se trata de uno de sus últimos trabajos añade una inevitable carga emocional, pero la película no está a la altura de lo que su legado merecía. No hay aquí espacio para el carisma ni para la contundencia que definieron su carrera.
Tampoco la acción logra levantar el conjunto. Las secuencias de combate carecen de ritmo y personalidad, y la puesta en escena se mantiene en un registro plano, sin identidad visual ni ambición estética. Todo funciona de manera mecánica, sin sorpresa ni tensión sostenida.
Asesino termina siendo una película que promete más de lo que entrega. Un thriller de ciencia ficción que nunca encuentra su tono ni su propósito, y que queda como una nota menor dentro de la filmografía de Bruce Willis. Más que un cierre, se percibe como un epílogo involuntario: discreto, fallido y fácilmente olvidable, sostenido únicamente por el peso emocional de saber que marca el final de una era.


La que será la última aparición en pantalla de Bruce Willis es una pelicula con buenas ideas pero muy mal llevadas a la gran pantalla. Siguiendo la linea de las peliculas que interpreto Willis en los últimos años, es un film de serie B donde él tiene un papel de relleno y en donde simplemente se pasea y en donde no es él por los motivos que por desgracia sabemos todos, siendo una pelicula perfectamente olvidable.
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