WARNER BROS INSTA A LOS ACCIONISTAS A RECHAZAR LA OFERTA HOSTIL DE PARAMOUNT.
El pulso corporativo entre los grandes estudios de Hollywood ha entrado en una fase abiertamente hostil. El consejo de administración de Warner Bros. Discovery ha pedido de forma explícita a sus accionistas que den la espalda a la última ofensiva de Paramount Skydance, una propuesta valorada en 108.000 millones de dólares que el estudio considera claramente inferior al acuerdo ya sellado con Netflix.
En una carta especialmente dura, Warner cuestiona la solidez real de la oferta encabezada por David Ellison y subraya que el respaldo financiero que Paramount ha esgrimido desde septiembre —ya es la séptima propuesta— no es tan firme como se ha intentado hacer creer. Según el consejo, el apoyo procede de un fideicomiso revocable vinculado a la familia Ellison, no de garantías personales de Larry Ellison, cofundador de Oracle y uno de los hombres más ricos del planeta. Un matiz clave que, para Warner, convierte la operación en “ilusoria”.
La compañía acusa directamente a Paramount de haber inducido a error a los accionistas al presentar ese respaldo como total e incondicional. “Nunca lo ha sido”, recalca el consejo, que insiste en que un fideicomiso de este tipo no equivale al compromiso explícito de un accionista mayoritario, además de carecer de transparencia pública sobre sus activos y pasivos.
La propuesta de Paramount ofrecía 30 dólares en efectivo por acción e incluía todos los activos de Warner, desde los estudios hasta las cadenas de cable. La parte de capital, cifrada en 40.700 millones de dólares, es precisamente la que Warner considera más débil. A ello se suma otra preocupación de peso: la salud financiera del comprador. El consejo no ahorra críticas al recordar que Paramount arrastra una calificación crediticia cercana al bono basura y que una fusión dispararía su apalancamiento hasta 6,8 veces las ganancias ajustadas previstas para el próximo año.
También se ponen en duda los ambiciosos 9.000 millones de dólares en sinergias prometidos por Paramount, una cifra que Warner considera poco realista. Pese a ello, Paramount decidió llevar su ofensiva directamente al accionariado mediante una OPA lanzada el 12 de diciembre, con vencimiento el 8 de enero. La pelota sigue en su tejado: mejorar el precio o las condiciones podría ser su último recurso.
Desde Paramount, David Ellison ha acusado a Warner de negarse a analizar sus propuestas con la debida seriedad y ha dejado claro que su última oferta no era “la mejor y definitiva”, insinuando margen para subir la apuesta. Sin embargo, Warner ya ha tomado partido.
El pasado 5 de diciembre, el grupo aceptó la propuesta de Netflix, valorada en 82.700 millones de dólares en acciones y participaciones, centrada en sus estudios y negocios de streaming. Ted Sarandos no tardó en respaldar públicamente la decisión, defendiendo que la fusión con Netflix ofrece una ventaja clara y un beneficio directo para los accionistas.
Paramount ha intentado jugar la carta regulatoria, argumentando que su oferta entrañaría menos riesgos antimonopolio que la de Netflix, dada la posición dominante de esta en el streaming. Pero Warner rechaza ese argumento de plano y sostiene que no existe una diferencia material en el riesgo regulatorio entre ambas operaciones. A la espera de una respuesta formal de Paramount, el tablero sigue abierto… aunque Warner ya ha movido ficha.

No lo entiendo si Paramount ofrece mas dinero yo firmaría la venta con los ojos cerrados; pero no soy un economista, soy alguien que mira cada mes para llegar a finales con algo de beneficio.
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