LA CARTA QUE ENVIO ROBIN WILLIAMS AL DIRECTOR DEL COLEGIO DE SU HIJA EN LA FICCION EN "SRA. DOUBTFIRE".

 LA CARTA QUE ENVIO ROBIN WILLIAMS AL DIRECTOR DEL COLEGIO DE SU HIJA EN LA FICCION EN "SRA. DOUBTFIRE".


Cuando se evoca la figura de Robin Williams, pocas imágenes resultan tan inmediatas como la de aquella institutriz imposible, envuelta en látex, acento británico y ternura desbordante. Señora Doubtfire no fue solo uno de los grandes éxitos populares de 1993, sino también una de las películas más íntimas de su protagonista. Williams confesó tiempo después que aceptó el proyecto movido por una razón muy concreta: la necesidad de reconciliarse con su propia experiencia como padre, consciente de no haber pasado todo el tiempo que hubiera deseado con sus hijos.

Detrás de la comedia familiar dirigida por Chris Columbus se fue tejiendo, casi en silencio, un retrato muy fiel del carácter del actor. Compartiendo cartel con Sally Field y Pierce Brosnan, Williams no se limitó a desplegar su talento cómico habitual, sino que volvió a demostrar una sensibilidad poco común en los márgenes de un gran rodaje de estudio.

Durante la filmación, Sally Field sufrió la pérdida de su padre. Williams, además de protagonista, ejercía como productor de la película, y no dudó en intervenir para modificar el calendario de rodaje, de modo que la actriz pudiera ausentarse durante varios días sin la presión de tener que rodar escenas en un momento tan delicado. Un gesto discreto, pero revelador, que hablaba tanto de compañerismo como de empatía.

Otro episodio, quizá menos conocido pero igualmente significativo, tuvo como protagonista a Lisa Jakub, la joven actriz que interpretaba a Lydia, una de las hijas del personaje de Williams. Debido al rodaje, la niña enviaba sus tareas escolares por correo, un sistema que no fue bien recibido por su centro educativo. Finalmente, la escuela decidió expulsarla por no asistir con regularidad a clase. La reacción de Williams fue inmediata: escribió una carta personal al director del colegio solicitando que reconsiderara la decisión.

En esa carta, el actor describía a Jakub como una joven brillante, curiosa y con un profundo deseo de aprender. Defendía que una estudiante con su talento debía ser alentada a adquirir experiencias en el mundo real y, más adelante, regresar al aula para compartirlas con sus compañeros. Subrayaba, además, que no debía privársela ni de la educación formal ni de las vivencias sociales propias de la adolescencia. Cerraba su petición con un tono respetuoso y firme, recordando que Lisa sería un activo valioso para cualquier clase.

El gesto no tuvo el efecto esperado. El director del centro decidió mantener la expulsión, aunque enmarcó la carta de Robin Williams como recuerdo. Años después, Lisa Jakub acabaría graduándose en la Universidad de Virginia, tras una carrera cinematográfica intermitente en los años noventa que incluyó títulos como Independence Day y que cerró definitivamente en el año 2000 con Doble traición.

Vistas con la perspectiva del tiempo, estas historias paralelas a Señora Doubtfire ayudan a entender por qué Robin Williams sigue siendo recordado no solo como un actor extraordinario, sino como alguien que supo trasladar a la vida real la misma humanidad que irradiaban sus personajes. En ocasiones, el corazón de una película late con más fuerza fuera de plano.



Comentarios

  1. A mi Robin Williams siempre me ha parecido una persona que no se tenía creído que era una estrella de cine y es mas una persona con una gran humanidad. Una lastima su triste final.

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