FALLECE LA ACTRIZ SUECA MAY BRITT A LOS 91 AÑOS.
May Britt es una actriz y fotógrafa de origen sueco cuyo nombre verdadero es Maybritt Wilkens (nacida el 22 de marzo de 1934, en Lidingö, Suecia-11 de diciembre de 2025 )May Britt perteneció a esa generación de actrices europeas que, en plena posguerra, llevaron al cine una elegancia distinta, menos enfática y más interior. Nacida en Suecia en 1934, su figura emergió en el cine escandinavo de los años cincuenta con una presencia luminosa y contenida, muy ligada a la sensibilidad nórdica: miradas largas, gestos mínimos y una belleza que parecía pensada para el blanco y negro.
Su carrera despegó rápidamente en su país natal, donde encarnó a mujeres jóvenes atrapadas entre el deseo de libertad y los límites sociales de la época. Aquellos primeros papeles ya dejaban entrever una actriz de registro sobrio, más interesada en la verdad emocional que en el artificio, algo que no pasó desapercibido fuera de Suecia. Hollywood, siempre atento a los nuevos rostros europeos, la llamó a finales de la década.
En Estados Unidos participó en varias producciones de los años cincuenta, integrándose en el sistema de estudios sin perder del todo su identidad. Su interpretación más recordada llegó con La Biblia (1966), superproducción épica de John Huston en la que dio vida a Esther, un papel que consolidó su imagen de actriz clásica, serena y digna, capaz de sostener la épica desde la contención.
Más allá del cine, la vida de May Britt estuvo marcada por un gesto que la convirtió en una figura histórica fuera de la pantalla. Su matrimonio con Sammy Davis Jr. a finales de los años cincuenta desafió abiertamente las leyes y prejuicios raciales de Estados Unidos. Aquella unión, tan mediática como valiente, la situó en el centro de una tormenta social y política que terminó influyendo en su carrera y en su progresivo alejamiento del cine.
Con el paso de los años, May Britt eligió una vida más privada, lejos de los focos, dejando atrás Hollywood cuando aún podía haber prolongado su trayectoria. Su legado, sin embargo, permanece ligado a una época en la que el cine se construía tanto con silencios como con palabras, y en la que algunas actrices, como ella, supieron cruzar fronteras culturales y morales con una elegancia silenciosa.
Su fallecimiento cierra el capítulo de una intérprete que fue, ante todo, una presencia: discreta, firme y profundamente cinematográfica.



El baile de los malditos, Entre dos pasiones, El sindicato del crimen y Guerra y Paz son las peliculas en que la he visto. D.E.P. 🙏🙏🙏
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