EL PATRIMONIO ARTISTICO DE GENE HACKMAN SUBASTADO POR TRES MILLONES DE DÓLARES.

 EL PATRIMONIO ARTISTICO DE GENE HACKMAN SUBASTADO POR TRES MILLONES DE DÓLARES.


La despedida de Gene Hackman no concluyó con los homenajes cinematográficos, sino que encontró un epílogo inesperado en las salas de Bonhams. Allí, sus premios, libros, pinturas y esculturas —fragmentos íntimos de una vida silenciosamente dedicada al arte— cambiaron de manos en unas subastas que, celebradas entre noviembre y diciembre, alcanzaron una recaudación global cercana a los tres millones de dólares.

Lejos de limitarse a objetos cinematográficos, la colección reveló la faceta más privada del actor: su gusto por el modernismo estadounidense y por los grandes escultores europeos. De hecho, las dos piezas de Auguste Rodin que formaban parte de su patrimonio —y que la casa de subastas esperaba ver volar más alto— se quedaron en torno a los 200.000 dólares en total, una cifra respetable aunque inferior a lo pronosticado.

Los artículos más emocionales, sin embargo, llegaron desde su carrera frente a la cámara. Tres de los cuatro Globos de Oro que Hackman había conquistado a lo largo de décadas de trabajo encontraron nuevo dueño por más de 120.000 dólares, una cantidad que multiplicó por quince su valoración previa. También desfilaron por las subastas libros anotados de su biblioteca personal, guiones con marcas de lectura, carteles y pequeños objetos vinculados a rodajes que ya son parte de la memoria del cine.

No obstante, fue su colección pictórica la que marcó los momentos de mayor intensidad. La pieza que encabezó la puja fue Figure on the Jetty (1957), de Milton Avery, que alcanzó los 508.000 dólares y se proclamó como la joya absoluta de la venta. A poca distancia quedó Green (1986), de Richard Diebenkorn. Aunque no logró superar el medio millón previsto, sus 419.000 dólares finales la consolidaron como la segunda obra más codiciada de todo el conjunto.

Este viaje por el patrimonio de Hackman llegó pocos meses después de su muerte, ocurrida en febrero de 2025 en su casa de Santa Fe, apenas una semana después del fallecimiento de su esposa. Ambos murieron por causas naturales, según confirmaron las autopsias, cerrando así una historia compartida que se extendió más allá del cine.

Así, lo que un día formó parte de su vida cotidiana —sus premios, sus lecturas, las pinturas que colgó en sus paredes— ha pasado ahora a formar parte de otras manos y otros espacios, prolongando la presencia de un actor que, incluso en su ausencia, continúa dialogando con el mundo a través del arte.



Comentarios

  1. Una lastima que la familia no quiera retener ese patrimonio en memoria del padre y la madre perdidas, y lo vea como una forma de sacar dinero.

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