EL CLASICO DEL CINE QUE MICHAEL CAINE SE QUEDO SIN PROTAGONIZAR.

 EL CLASICO DEL CINE QUE MICHAEL CAINE SE QUEDO SIN PROTAGONIZAR.


Antes de convertirse en una de las figuras más queridas y respetadas del cine británico, Michael Caine comenzó a abrirse camino en la industria a mediados de los años sesenta. Títulos como Zulú (1964) o The Ipcress File (1965) lo situaron rápidamente en el centro de atención y marcaron el inicio de una carrera que acabaría definiendo a toda una generación de espectadores.

En aquel mismo periodo, Caine estuvo sorprendentemente cerca de protagonizar una de las grandes epopeyas románticas del cine clásico: Doctor Zhivago. El proyecto de David Lean buscaba rostro para encarnar al médico y poeta que atraviesa la Revolución Rusa tratando de sobrevivir al derrumbe de su mundo, y el nombre de Caine llegó a ponerse seriamente sobre la mesa.

La conexión surgió a través de Julie Christie, elegida para interpretar a Lara Antipova. Amiga personal del actor, le pidió ayuda para preparar su prueba. Durante esos ensayos, Caine comenzó a verse a sí mismo dentro del personaje principal y decidió dar un paso más. Admiraba profundamente a Lean, consciente de estar ante uno de los grandes directores de su tiempo, y abordó la posibilidad con respeto y determinación. El cineasta, abierto a la idea, aceptó probarle.

Sin embargo, tras varias escenas, David Lean decidió ampliar el abanico de candidatos. Fue entonces cuando se produjo un giro inesperado. En una conversación franca, el director explicó qué estaba buscando realmente: un hombre con una dureza en la mirada, alguien que pareciera haber vivido intensamente. Caine comprendió de inmediato que había un actor que encajaba de manera natural con esa descripción y propuso a Omar Sharif.

La recomendación resultó decisiva. Sharif, cuyo nombre real era Michel Demitri Shalhoub, realizó la prueba y conquistó el papel con una presencia magnética que acabaría definiendo su carrera. Doctor Zhivago se convirtió en su gran trampolín internacional y abrió las puertas del cine británico y estadounidense, llevándolo a títulos como Funny Girl o Mayerling. Con el tiempo, Sharif se consolidó como un referente absoluto del cine mundial hasta su fallecimiento en julio de 2015.

Michael Caine, por su parte, siempre ha mirado atrás con una mezcla de lucidez y resignación. Está convencido de que cometió un error en la prueba de cámara y de que esa fue la razón por la que Lean no terminó de confiar en él. Nunca quiso que Omar Sharif supiera que su nombre había salido de sus labios, aunque con los años no ha ocultado cierta melancolía al recordarlo. “Si no hubiera fallado aquella maldita prueba”, ha llegado a confesar, “yo habría sido el Doctor Zhivago”.

Una anécdota reveladora no solo del azar que gobierna muchas carreras cinematográficas, sino también de la generosidad silenciosa con la que, en ocasiones, se escriben algunas de las páginas más importantes de la historia del cine.



Comentarios

  1. Pienso en mi humilde opinión que Michael Caine hubiera sido mas creíble como un ruso que Omar Sharif que era egipcio e igualmente a titulo personal creo que Michael Caine es mucho mejor actor que Sharif; no obstante hay que decir que este último realizo un gran trabajo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario