ALBERT BROOKS LAMENTA QUE LA COMEDIA SEA UN PRODUCTO DE STREAMING EN LA ACTUALIDAD.
El prestigioso James L. Brooks regresa a la dirección quince años después con Ella McCay, una comedia que, en tiempos dominados por el streaming, se atreve a reclamar su espacio en la gran pantalla. El estreno mundial tuvo lugar este martes en Los Ángeles y contó con la presencia de Albert Brooks, quien volvió a pisar una alfombra roja para apoyar a un viejo aliado creativo.
Para Albert Brooks, la película supone un recordatorio de lo que casi ha desaparecido en la industria. En conversación con The Hollywood Reporter, el actor lamentó que la comedia sea el género más relegado del panorama actual: “Siempre ha sido tratada como un arte menor. Es paradójico, porque es el más difícil: dependes de la reacción del público. Si nadie se ríe, la película está perdida”. Su reflexión reforzó el carácter casi insólito de un estreno en cines para una producción humorística contemporánea.
La cinta, producida por 20th Century Studios, gira en torno a una joven gobernadora —interpretada por Emma Mackey— que debe conciliar su nuevo cargo con las tensiones que arrastra dentro de su familia: un marido que lidia con el peso de la exposición pública, un padre con expectativas desbordantes y un hermano que completa ese entramado emocional. A su alrededor, un reparto de gran solidez: Woody Harrelson, Kumail Nanjiani, Rebecca Hall, Jamie Lee Curtis y el propio Albert Brooks.
Mackey describe la experiencia como uno de los privilegios de su carrera, especialmente por la oportunidad de encarnar al personaje a lo largo de varias etapas vitales. Jamie Lee Curtis, por su parte, confesó que llevaba años esperando un papel como este, “divertido, inteligente y con algo que decir”, una historia que reflexiona sobre la posibilidad de romper con el legado familiar y construir una identidad propia.
James L. Brooks evitó cualquier aura de acontecimiento alrededor de su regreso. Recordó que, entre Los Simpson y diversas labores de producción, nunca sintió que se hubiera alejado de la industria. “Lo que necesitaba era volver a escribir —admitió—. Llegó un momento en que me estaba volviendo loco, así que terminé este guion”. Su vuelta al cine, por tanto, nace más de un impulso creativo que de la búsqueda de un retorno grandilocuente.
Mientras Estados Unidos recibe Ella McCay este viernes, el público español podrá verla a partir del 27 de febrero, marcando así el inicio de un recorrido internacional que celebra, con cierta nostalgia, el valor de la comedia en la gran pantalla.

las comedias que se hacen hoy día no tienen el nivel para estrenarse en cines, ese es el problema; yo las comedias que he visto últimamente hacerme reír no lo consiguen, y se supone que el objetivo de una comedia es hacer reír y pasar un rato agradable.
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