LA VERSION PERDIDA DE "ALIEN 3".
Si una película es sometida a una crítica intensa durante un periodo prolongado, lo único que resta es esperar: pronto comenzarán a reivindicarla. Generalmente, con un entusiasmo desmedido. Un claro ejemplo de esto es Misión Imposible 2, que colocó a la franquicia de Tom Cruise en una situación difícil, y que hoy es común encontrar en lo más alto de las listas personales de miles de aficionados a la saga. Una situación similar se observa con Alien³, que se encuentra disponible en el servicio de streaming en España a través de Disney+ y Movistar Plus+.En la actualidad, sostener que Alien³ es significativamente superior a la percepción que se tenía de ella en los años 90 no representa una postura particularmente innovadora. De hecho, mientras que la entrega de James Cameron iba perdiendo reconocimiento con el tiempo, la de David Fincher continuaba ganando notoriedad. Excepto en el caso de una persona, el propio David Fincher, quien afirmó que, si bien muchas personas detestaron en su momento Alien³, él lo hizo más que nadie. Y es que en un set de rodaje, no hay manera de que alguien escuche tus gritos.
Un grupo de especialistas permite la entrada a una criatura en su nave con la esperanza de que se comporte de manera adecuada, solo para descubrir que el nuevo integrante está compuesto del material que genera pesadillas. Quizás, después de todo, Alien³ podría considerarse una forma de autoficción. Tras un desfile infructuoso de directores, la 20th Century Fox tuvo una idea brillante: contratarían a un cineasta sin experiencia previa y le ofrecerían un futuro si seguía al pie de la letra sus instrucciones.
El director en cuestión fue David Fincher, el hombre más enérgico de Hollywood. A pesar de que su cartera solo contenía algunos videoclips, a Fincher no le preocupó en absoluto. Él era el director/dictador y no se sometía a las órdenes de nadie. Así comenzó una contienda que se libró en múltiples frentes: Fincher contra los actores, Fincher contra los productores, Fincher contra los guionistas y, cuando no había oponentes, Fincher contra sí mismo.
El resultado, en términos cinematográficos, fue lamentable. El primero en percibirlo fue David Fincher. El guion de la película se había redactado y reescrito durante el rodaje, de manera que ninguno de los involucrados en Alien³ sabía con certeza hacia dónde se dirigía el proyecto, ni si tenía alguna dirección en particular.
En efecto, se filmaron dos versiones: una para la productora, que fue la que se lanzó en cines (y de la cual Fincher se distanció inmediatamente) y otra más alineada con la visión del director, que Fox guardó hasta 2003, cuando intentó reconciliarse con un director que, para entonces, ya estaba en la cúspide de Hollywood. No tuvo éxito: David Fincher asegura que nunca ha visto este montaje. Para él, los xenomorfos pertenecen al pasado.

Sería muy interesante recuperar esa versión, aunque solo sea por curiosidad, como ya pasó con El exorcista: el comienzo; donde se pudo ver la versión prohibida dirigida por Paul Schraeder y la que se exhibió en los cines dirigida por Renny Harlin.
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