LA PELICULA QUE CONVIRTIO A KEVIN COSTNER EN UNA ESTRELLA.

 LA PELICULA QUE CONVIRTIO A KEVIN COSTNER EN UNA ESTRELLA.

En 1987, Kevin Costner no era reconocido como una figura prominente en la industria cinematográfica. Se caracterizaba como un intérprete atractivo y prometedor, con un perfil relativamente bajo y un representante astuto. Su filmografía incluía únicamente el título destacado del western Silverado, y ese mismo año había comprometido su participación en dos proyectos de interés: Los intocables de Elliot Ness, dirigido por Brian de Palma, y No hay salida, el cual había sido asignado a un director de menor renombre, Roger Donaldson, por la productora mediana Orion Pictures, sin demasiado entusiasmo.

En los años previos, Orion había producido algunas películas exitosas, tales como Terrorífica luna de miel, Regreso a la escuela, Buscando a Susan desesperadamente y Hannah y sus hermanas. Sin embargo, con No hay salida, la intención era explorar el género del thriller. Para ello, adquirieron los derechos de la novela The Big Clock, escrita por el poeta y novelista Kenneth Fearing, que ya había sido adaptada al cine en 1947, con las actuaciones destacadas de Charles Laughton y Ray Milland. No obstante, en el contexto de la guerra fría, el objetivo era reubicar la narrativa entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos y la Unión Soviética.

Una vez definida la trama, Orion enfrentó dificultades para seleccionar al protagonista. Inicialmente, el guion fue objeto de interés de Robert Redford y Al Pacino durante varios años. Sin embargo, a medida que el proyecto se acercaba a su inicio, Redford contaba con 50 años y Pacino con 46, resultando ambos demasiado mayores para encarnar el papel del teniente Tom Farrell. Ante la falta de interés de ambos actores, Orion finalmente optó por abandonar la idea. También se consideraron a Harrison Ford, quien se encontraba en la preproducción de Frenético y Armas de mujer, y a Mel Gibson, aunque el australiano había firmado recientemente un contrato con Warner para dos películas de Arma letal y no pudo aceptar el papel.

Tom Cruise mostró interés por el proyecto, y las negociaciones avanzaban, pero tras el éxito de Top Gun, su representante demandó un incremento en su caché, un costo que Orion no podía permitir en ese momento. En este contexto, se contempló a Patrick Swayze, pero su capacidad como actor dramático no era seriamente considerada, un estigma que lo acompañaría hasta que Paramount le brindara la oportunidad de demostrar su talento en Ghost.

Del mismo modo, Gene Hackman no fue considerado en primera instancia para el rol del poderoso y despreciable secretario de Defensa David Brice. Al proponer a Robert Redford como el protagonista, se pensó en que Paul Newman podría asumir el rol antagónico. Sin embargo, fue el mismo Newman, conocido por seleccionar sus papeles con sumo cuidado, quien rechazó interpretar a un individuo tan oscuro, poderoso y moralmente ambiguo. Posteriormente, se consideró a Robert Duvall, quien siempre ha sido sobresaliente en este tipo de papeles, pero fue rápidamente descartado debido a conflictos en su agenda. Finalmente, el nombre de Jason Robards fue también evaluado, aunque los guionistas habían creado un personaje con características sombrías y dominantes que no encajaban con la energía audaz que el actor habitualmente aportaba a sus roles.


El director relató que la participación de Costner en la preparación del rol fue absoluta, hasta el punto que decidió no utilizar a su doble de acción para todas las escenas para las cuales este había sido contratado. Cuando el director sugería que era necesario recurrir a él, Costner insistía en filmar primero la escena él mismo, permitiendo que luego el doble de acción la realizara, para así decidir más tarde, en la sala de montaje, cuál de las versiones utilizarían. Como resultado, se optó por las tomas de Costner en prácticamente todas las escenas.


La colaboración entre Costner y Hackman fue notable, alcanzando un nivel comparable al de la dupla Costner-Connery en Los intocables de Elliot Ness, que se había estrenado apenas dos meses antes. Tras el éxito de ambas películas, que recaudaron más de 100 millones de dólares en taquilla solo en Estados Unidos, Kevin Costner se consolidó como la figura estelar de la época, con Campo de sueños y Los búfalos de Durham a la vista y con Bailando con lobos y Robin Hood, príncipe de los ladrones a punto de revitalizar el género western y el cine de aventuras. Sin embargo, esa es una historia distinta.



Comentarios

  1. Buena pelicula, en esa época a Kevin Costner le iban los uniformes aquí era un oficial de la Marina, más tarde protagonizo Revenge donde era un piloto del ejercito.

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